La plataforma de música alcanzó las dos décadas de operaciones y difundió los resultados de sus reproducciones globales. La cantante estadounidense y el artista puertorriqueño dominan el ranking.
Spotify cumplió 20 años de operaciones y publicó un informe detallado con el historial de consumo de audio desde su fundación en 2006. El análisis posicionó a Taylor Swift y Bad Bunny como los artistas más escuchados en la trayectoria de la plataforma.
La compañía consolidó estas cifras al integrar los datos de miles de millones de reproducciones acumuladas en los mercados donde opera.
El balance de Spotify: 20 Years of Sound confirmó que el pop y el género urbano dominan la preferencia de los usuarios. La empresa sueca, fundada por Daniel Ek y Martin Lorentzon, transformó su modelo de negocio desde el lanzamiento inicial de su servicio de transmisión digital en octubre de 2008.
Las estadísticas arrojaron que Taylor Swift superó a sus competidores inmediatos en volumen total de escuchas. Su capacidad de generar lanzamientos recurrentes mantuvo su perfil en la cima de las listas durante la última década. El informe de la firma destaca el liderazgo del pop estadounidense como el género con mayor persistencia en el tiempo.
Bad Bunny, por su parte, se convirtió en el referente máximo de la música en español. Su dominio alcanzó su pico entre 2020 y 2022, años en los que lideró el ranking global de la plataforma de manera consecutiva. Este fenómeno desplazó a artistas anglosajones y demostró la penetración del género urbano en audiencias no hispanohablantes.
La diversificación hacia los podcasts y los audiolibros representó el cambio más significativo en la estrategia de la firma. La adquisición de empresas como Gimlet Media y Anchor permitió a Spotify ampliar su catálogo y reducir la dependencia de las discográficas. Esta expansión multimedia elevó las horas totales de permanencia de los usuarios en la aplicación.
El informe detalla que el consumo de contenido hablado alcanzó el 25% del tiempo total de uso diario. Esta cifra confirma la transición de una plataforma de música a una empresa de audio global. La integración de funciones como Spotify Wrapped generó una herramienta de marketing viral que los usuarios comparten anualmente.
La monetización también mutó con la implementación del sistema Freemium. Este esquema permitió captar millones de usuarios gratuitos que luego migraron a las suscripciones pagas mediante el acceso a funciones premium. La compañía reportó que la mayoría de sus ingresos provienen de las suscripciones mensuales de sus clientes.
Las cifras de audiencia en mercados emergentes, particularmente en América Latina, empujaron los números globales al alza. Brasil y México se posicionaron entre los países con mayor volumen de reproducciones para artistas latinos. La estrategia de expansión incluyó acuerdos específicos con proveedores de telecomunicaciones locales.
Fuente: Perfil