El equipo de Mauricio Pochettino ganó con goles de Folarin Balogun y Malik Tillman, y el 6 de julio se medirá en Seattle con el conjunto belga.
La selección de Estados Unidos de Mauricio Pochettino venció este miércoles por 2-0 a Bosnia y Herzegovina en el Levi's Stadium de San Francisco y selló su clasificación a los octavos de final del Mundial 2026, del que es anfitriona, instancia en la que se enfrentará con Bélgica.
Con Pochettino en el banquillo y los goles de Folarin Balogun —expulsado en la segunda mitad y baja para los octavos— y de Malik Tillman, Estados Unidos logró la segunda victoria de su historia en una fase de eliminación directa de una Copa del Mundo. El equipo viajará a Seattle para medirse el próximo 6 de julio con una Bélgica que obró una milagrosa remontada de 0-2 a 3-2 ante Senegal.
Bosnia, que había logrado el mejor resultado deportivo de su historia al alcanzar la fase de eliminación directa, se despidió del Mundial en el que podría ser el último partido del legendario delantero Edin Dzeko como internacional.
Estados Unidos pasó de la euforia por tomar ventaja de la mano de Balogun a la desesperación cuando su delantero fue expulsado con roja directa en el minuto 64. Pero aguantó y terminó celebrando.
Fue cuestión de centímetros que Bosnia se salvara del 1-0 pasada la media hora, cuando Estados Unidos recuperó en la línea de tres cuartos y Balogun fulminó al portero con un gran disparo de zurda. El delantero del Mónaco había recibido el pase en posición de fuera de juego y el Levi's Stadium tuvo que interrumpir las celebraciones.
Solo fue cuestión de tiempo. Porque Bosnia, en el intento de ralentizar el ritmo del encuentro, cometió otro fallo en la salida de balón y esta vez Estados Unidos lo castigó: Tyler Adams jugó un balón vertical que, tras dos rebotes en el área de penalti, Balogun aprovechó para sellar el 1-0. El atacante celebró su tercer gol en este Mundial al estilo de LeBron James y solo el larguero le impidió anotar el doblete antes del descanso.
Balogun vivía el mejor momento de forma de su carrera, pero cuando el partido parecía encarrilado para Estados Unidos cometió una falta tan involuntaria como peligrosa ante Tarik Muharemovic, al pisarle el tobillo y provocarle una vistosa torsión. El árbitro revisó la jugada y le mostró la roja.
Comenzó entonces un nuevo partido para Estados Unidos: una prueba de sufrimiento ante el empuje final de Bosnia, que lo dio todo pese a perder por lesión a su gran líder, Edin Dzeko. El conjunto norteamericano se asustó ante unos disparos bosnios desde el límite del área, pero en una de sus transiciones consiguió un tiro libre directo que Tillman transformó con calidad en el minuto 79 para acabar con el sufrimiento.
Fue el 2-0 que disparó la euforia del Levi's Stadium y que envió a Estados Unidos rumbo a Seattle para medirse con Bélgica en los octavos de final.
Fuente: Ambito