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Lunes, 06 julio 2026
Hamza Abdelkarim, la nueva joya de Egipto de 18 años al que captó Barcelona y sueña en el Mundial: "Jugamos vs Argentina, no contra Messi"

Hamza Abdelkarim, la nueva joya de Egipto de 18 años al que captó Barcelona y sueña en el Mundial: "Jugamos vs Argentina, no contra Messi"

Fue figura en noviembre en el Mundial Sub 17 y el entrenador Hossam Hassan lo incluyó sorpresivamente en la lista definitiva. Cuáles son sus rasgos distintivos y por qué puede ser una amenaza contra la Scaloneta.

Hamza Abdelkarim, la nueva joya de Egipto de 18 años que sueña en el Mundial 2026. Diego Provenzano Atlanta, Estados Unidos. Enviado especial. Es lógico que los flashes se vayan con Mohamed Salah u Omar Marmoush, pero la Selección de Egipto tiene a Hamza Mohamed Abdelkarim Selim, la nueva joya de apenas 18 años, que brilló en noviembre en el Sub 17 y es una grata aparición en este Mundial 2026 como refresco del ataque y que puede dar dolores de cabeza en momentos donde las piernas pesan.

Nacido el 1 de enero de 2008 en El Cairo y forjado en las divisiones inferiores de Al Ahly, su ascenso fue meteórico: se destacó en las selecciones juveniles hasta que el mercado europeo tocó su puerta. En 2026 vistió temporalmente la camiseta del Barcelona de España, donde los entrenadores empezaron a pulir su instinto en el área y su trabajo sin pelota.

Creció en el seno de una familia trabajadora que le transmitió desde niño valores de esfuerzo y perseverancia. Entre viajes en colectivo y entrenamientos al amanecer, forjó un carácter con humildad, hambre de superación y una obsesión temprana por el gol. Tiene un instinto diferencial dentro del área y mucha rapidez para resolver en espacios reducidos, rasgos que lo sacaron de las canchas barriales y lo llevaron hasta ponerse la camiseta de los "Faraones".

Con la timidez de quien todavía está forjándose, Abdelkarim irrumpió en la escena mundial con un perfil que mezcla cuna africana, formación de élite y una osadía propia de los grandes delanteros jóvenes. Tiene tres rasgos distintivos. Primero, movilidad entre líneas, porque no es un nueve estático, sino que busca la zona entre mediocampo y defensa rival para conectar paredes y generar desajustes. Segundo, frialdad en la definición, con mucha facilidad para finalizar al primer toque. Y tercero, desequilibrio en el último tercio, acelerando bien en espacios cortos, lo que lo hace peligroso ante defensas que juegan en línea alta como la Argentina.

En solo seis meses en el Barcelona juvenil aportó cinco goles en siete partidos para ser decisivo para conseguir el título de Liga y convencer al entrenador Hossam Hassan de estar en la lista final para esta Copa del Mundo. “Jugamos contra Argentina, no contra Messi”, comentó el delantero en declaraciones al diario español Mundo Deportivo, cuando le remarcaron que se enfrentaría al gran ídolo del club catalán, forjado en La Masía en la que se entrena por estos días.

“Cuando entro al campo, hago lo que me hace feliz, así que no me importa lo que digan o hagan los demás fuera del terreno de juego. Por supuesto, mi atención está puesta en el campo", resumió sobre lo que siente por jugar al fútbol.

Debutó en la Selección mayor de Egipto en los dos partidos previos a la Copa del Mundo. Contra Brasil saltó al campo en el sitio de Marmoush y al final del encuentro se intercambió la camiseta con Raphinha, otro del Barca. Jugó los cuatro encuentros de este Mundial, aunque siempre como recambio y en ninguno completó más de 15 minutos.

Abdelkarim no llegó al Mundial para liderar estadísticas sino para aprenderlas. Si transforma esos destellos en rutina goleadora, pasará pronto de promesa a realidad.

Fuente: Clarin

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