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Miércoles, 29 abril 2026
Hay tensión entre Javier Milei y Mauricio Macri porque quieren lo mismo

Hay tensión entre Javier Milei y Mauricio Macri porque quieren lo mismo

El desplante en la Fundación Libertad y el reciclaje de funcionarios marcan una relación estancada por la ambición electoral y las críticas a la gestión pasada.

Hay tensión entre Javier Milei y Mauricio Macri porque quieren lo mismo

Hay tensión entre Javier Milei y Mauricio Macri; siempre la hubo. La tensión ocurre generalmente no cuando las personas quieren cosas distintas, sino cuando quieren lo mismo.

Si yo quiero ir a Mar del Plata y Carlitos quiere ir a Rosario, no hay ninguna tensión. Pero si los dos queremos ir a Mar del Plata, ahí está la tensión: es él o yo. Estas tensiones son naturales en la política, sabiendo que los políticos aspiran a lo mismo: obtener el poder.

En el caso del presidente Milei, está claro que él aspira a una reelección. Y Macri hace estos movimientos —a veces misteriosos y encriptados, bastante típicos de él— respecto de su futuro. No se sabe si está promoviendo un candidato, si está buscando uno por fuera de las filas clásicas de la política, o si está jugando con la eventualidad de ser él mismo el candidato en el futuro. Me parece un gran aporte, con independencia de cómo le vaya.

Todo esto parte de que ambos estuvieron presentes en la cena de la Fundación Libertad, donde el presidente Milei ofreció una conferencia bastante controvertida y no se saludaron. No se sabe si por una cuestión logística o deliberadamente.

De hecho, el presidente presentó un conjunto de críticas a la política económica anterior a él e incluyó al PRO y a la gestión de Macri. Lo loco del caso es que los funcionarios que manejaban la economía de Macri son los mismos que manejan la economía de Milei, básicamente Luis Caputo y Federico Sturzenegger. Cosas de la vida.

Son las contradicciones clásicas que presenta la vida política en cualquier país. Así que veremos cómo sigue esta historia; Macri se va de viaje y, dentro de pocos días, seguramente todo quedará congelado hasta después del Mundial.

Yo entiendo que la carrera electoral está muy adelantada —adelantada la campaña inclusive—, que va a empezar después del Mundial, si bien falta mucho tiempo. Pero eso debe ser un síntoma de algo; debe ser que muchos políticos ven que a Milei no le va bien, que eventualmente no va a recuperarse y que es el momento de empezar a pensar en una candidatura.

Milei es un electrocardiograma que sube y baja; ahora está un poco en baja, pero quién sabe cuál es su destino. Tal vez sube y este impulso político se aplaca.

Fuente: Perfil

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