El candidato a la secretaría general de la organización exige un rol "activo y pragmático". Plantea una mayor presencia a ante su posible elección.
Rafael Grossi reclama una ONU más activa ante el avance de los conflictos globales
El diplomático argentino Rafael Grossi, actual titular del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y candidato a la secretaría general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), sostuvo que el organismo internacional debe asumir un rol más “activo y pragmático” frente a la creciente conflictividad global.
Durante su exposición, Grossi advirtió sobre un escenario internacional marcado por un “retorno a la guerra a escala global”, con focos de tensión que atraviesan distintas regiones del mundo.
En ese marco, planteó que la ONU no puede mantenerse al margen y debe adaptarse a un contexto donde los conflictos condicionan el desarrollo, los derechos humanos y la estabilidad internacional.
“El mundo se pregunta cuál es la relevancia de la ONU”, afirmó, y remarcó que la organización tiene la responsabilidad de actuar con mayor presencia en los escenarios críticos. Según explicó, no es posible sostener agendas de desarrollo en un contexto atravesado por guerras, lo que refuerza la urgencia de intervenir de manera más efectiva.
Grossi planteó que, en caso de asumir la conducción del organismo, impulsará una ONU con mayor presencia directa en los conflictos. “No fue creada para emitir mensajes desde una torre de marfil, sino para resolver problemas sobre el terreno”, sostuvo.
En ese sentido, defendió la necesidad de un liderazgo visible, con capacidad de diálogo permanente con el Consejo de Seguridad y con intervención activa incluso en contextos de guerra.
También subrayó que el rol del secretario general no debe ser tomar partido, sino “tender puentes y proteger la Carta de la ONU”.
El diplomático argentino enfatizó que las palabras no alcanzan y que la conducción del organismo debe involucrarse directamente en las crisis. Incluso, planteó que espera contar con equipos dispuestos a acompañarlo en escenarios complejos, incluyendo zonas de conflicto.
Grossi respaldó su postura en su trayectoria al frente del OIEA desde 2019, donde supervisó situaciones sensibles vinculadas a programas nucleares y escenarios de guerra, como los de Irán y Ucrania.
Esa experiencia, señaló, le permitió desarrollar un enfoque práctico orientado a la gestión de crisis a escala mundial.
Además, destacó que la comunidad internacional mantiene la confianza en el derecho internacional, aunque advirtió que la ONU necesita reforzar su credibilidad y capacidad de acción frente a los desafíos actuales.
En la misma jornada también expuso la expresidenta chilena Michelle Bachelet, quien coincidió en la necesidad de fortalecer el multilateralismo y el diálogo como herramientas centrales.
El proceso de selección continuará con nuevas presentaciones de candidatos y se espera que el Consejo de Seguridad avance en deliberaciones privadas en los próximos meses, antes de que la Asamblea General formalice la designación del próximo secretario general hacia fin de año.
En un escenario internacional atravesado por conflictos y tensiones, las propuestas de los candidatos reflejan un diagnóstico compartido: la ONU enfrenta el desafío de redefinir su rol para recuperar protagonismo en la resolución de crisis globales.
Fuente: Ambito