La emblemática láctea argentina busca nuevo dueño. Sus activos fueron valuados en US$ 52,1 millones y hay media docena de interesados, quienes van a participar de la licitación impulsada por la Justicia tras el colapso financiero de la empresa.
SanCor a la venta por US$ 52 millones: seis empresas analizan quedarse con la histórica cooperativa
La histórica cooperativa láctea SanCor ya tiene precio. Tras la quiebra declarada por la Justicia santafesina a mediados de abril, los activos de la empresa saldrán a la venta con una base total de US$ 52,1 millones, en un proceso que despierta el interés de varios jugadores del sector y que podría definir el futuro de una de las marcas más emblemáticas de la industria alimenticia argentina.
La empresa acumulaba una deuda superior a los US$ 120 millones y atravesaba una prolongada crisis productiva y financiera que terminó por volver inviable su continuidad bajo la estructura actual.
La licitación pública, autorizada por el juez Marcelo Gelcich, incluirá seis plantas industriales ubicadas en Santa Fe y Córdoba, además de un valioso paquete de marcas encabezado por SanCor. Según trascendió, al menos seis interesados ya analizan presentar ofertas para quedarse con parte o con la totalidad del negocio.
La licitación divide los bienes de la compañía en siete lotes. Los seis primeros corresponden a las plantas industriales, mientras que el séptimo reúne los activos intangibles, principalmente la marca SanCor y sus submarcas.
Las instalaciones industriales fueron valuadas en conjunto en US$ 27,4 millones. El paquete marcario, en tanto, fue tasado en US$ 24,7 millones, de los cuales US$ 18,7 millones corresponden a la marca SanCor y otros US$ 6 millones a marcas como Mendicrim, Tolem y Quesabores.
Entre las plantas, la de Devoto encabeza las valuaciones con US$ 7 millones. Allí se elaboraban productos como leche en polvo, manteca y crema. Le sigue la planta de Gálvez, valuada en US$ 5,5 millones y dedicada al fraccionamiento y empaque de lácteos.
Las instalaciones de La Carlota y Balnearia fueron tasadas en US$ 5 millones cada una, mientras que la planta quesera de San Guillermo quedó valuada en US$ 2,5 millones. Por su parte, la planta de Sunchales recibió una reducción del 20% en su valoración tras el incendio registrado a comienzos de junio y fue tasada en US$ 2,4 millones.
La Justicia permitirá presentar ofertas por activos individuales, combinaciones de plantas o por la totalidad de la empresa. Para participar será necesario adquirir un pliego valuado en US$ 10.000 y constituir una garantía equivalente al 10% del monto ofertado.
Además del precio, el juzgado evaluará los antecedentes de los oferentes y sus planes para asegurar la continuidad operativa y laboral de los activos adquiridos.
Según pudo reconstruirse a partir de fuentes vinculadas al proceso, la mayoría de los interesados pertenece al sector lácteo y mantiene conversaciones con SanCor desde finales de 2025, cuando comenzaron a explorarse alternativas para evitar el colapso definitivo de la cooperativa.
Entre los potenciales compradores mencionados por el gremio Atilra aparecen Savencia, propietaria de Milkaut; Adecoagro, fabricante de Las Tres Niñas; Punta del Agua; Elcor, dueña de La Tonadita; y La Tarantela.
También figura entre los interesados el empresario Gustavo Scaglione, propietario de medios de comunicación en distintas provincias y accionista del Grupo América. Actuales dueños de la señal nacional Telefe.
La venta de SanCor representa el capítulo más reciente de un largo proceso de deterioro económico que afectó a la cooperativa durante más de una década.
La quiebra fue solicitada por la propia empresa después de que el concurso preventivo iniciado en febrero de 2025 fracasara en su intento de alcanzar una solución con acreedores e inversores. En su fallo, Gelcich definió el caso como una "quiebra indirecta por frustración anticipada y expresamente reconocida del trámite preventivo" y concluyó que la firma ya no resultaba económicamente viable en el mediano plazo.
La situación financiera reflejaba la magnitud de la crisis. Según el expediente judicial, SanCor acumulaba una deuda postconcursal impositiva y previsional superior a $6.349 millones, a lo que se sumaban salarios adeudados por más de $12.788 millones y obligaciones con obras sociales , ART y sindicatos por otros $3.380 millones.
Pese a la quiebra, la Justicia autorizó la continuidad operativa de la empresa con el objetivo de preservar los puestos de trabajo de 914 empleados y evitar mayores perjuicios para trabajadores, proveedores y acreedores laborales.
Fuente: Perfil