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Miércoles, 22 abril 2026
SanCor: la Justicia decretó su quiebra, que la propia empresa había pedido la semana pasada

SanCor: la Justicia decretó su quiebra, que la propia empresa había pedido la semana pasada

Un fallo del Juzgado de Rafaela establece expresamente que un salvataje es inaplicable.Se mantendrá operativas algunas unidades productivas para evitar un mayor deterioro.

SanCor: la Justicia decretó su quiebra, que la propia empresa había pedido la semana pasada

Un fallo del Juzgado de Rafaela establece expresamente que un salvataje es inaplicable. Se mantendrá operativas algunas unidades productivas para evitar un mayor deterioro.

La Justicia dispuso la quiebra de Sancor Cooperativas Unidas Limitada, tras el pedido en ese sentido que había hecho la empresa la semana anterior, según la Ley de Concursos y Quiebras (24.522). La resolución de este miércoles del magistrado Marcelo Gelcich, titular del Juzgado de Primera Instancia de Distrito 5 en lo Civil y Comercial de la Cuarta Nominación de Rafaela, ciudad aledaña a la sede central de SanCor, en Sunchales, Santa Fe, establece expresamente la inaplicabilidad del procedimiento de salvataje (artículo 48 de la LCQ).

El fallo establece que la sindicatura, integrada por los contadores Ignacio Martín Pacheco Huber y Juan Luis Tomat, continuará actuando en el proceso, con la obligación de cumplir de manera ágil y bajo apercibimiento de remoción en caso de incumplimientos. La Justicia dispuso que seguirán operando aquellos establecimientos que mantengan actividad productiva, especialmente los que tengan contratos en curso. En los demás casos, se ordenó preservar y conservar los activos para evitar su deterioro.

En 5 días, la sindicatura y la coadministración deberán definir qué plantas continúan operativas, con un análisis técnico de cada unidad productiva. El fallo también establece que la continuidad será transitoria, hasta que se concrete la venta de los activos, momento en el cual cesarán automáticamente las actividades y contratos, salvo que el comprador decida asumirlos.

Sobre la situación laboral se dispuso que los sueldos y retribuciones generados durante esta etapa serán considerados gastos del concurso, con prioridad de pago según lo establece la ley. La cooperativa Sancor se formó en 1938, fundada por 16 cooperativas de las provincias de Santa Fe y Córdoba (de donde provienen las sílabas del nombre) y tras una trayectoria ilustre como proveedora líder de diversos productos lácteos durante el siglo XX, en los últimos 20 años comenzó a transitar una crisis que progresivamente se fue complicando.

Tras intentos de salvataje y/o venta, en los últimos años hubo tristes señales de un final inexorable. La semana pasada la propia empresa pidió la quiebra ante el Juzgado de Primera Instancia de Distrito 5 en lo Civil y Comercial de la Cuarta Nominación de Rafaela, en el marco del concurso de acreedores e intervención judicial que se inició en febrero de 2025.

“La petición de quiebra se basa en una decisión del Consejo de Administración de la Cooperativa, que convocó a asamblea para ratificarla el próximo 30 de abril”, indicó el tribunal en su página web que sigue el caso. A esa situación se llegó con una deuda de US$ 120 millones y 8 meses de sueldos impagos, según lo determinó dicho juzgado a partir del procesamiento de 1.519 pedidos de verificación sobre un total de 2.702 acreedores en el marco de concurso. La misma está compuesta de US$ 90 millones y $40.000 millones, con la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y fondos financieros internacionales como los principales acreedores. Además, se constató una deuda cercana a los $ 6.350 millones posterior al concurso.

“Luego de los informes elevados por la Sindicatura, el Comité Provisorio de Control y la co Administradora designada por el Juzgado, coincidentes todo en el probado estado de cesación de pagos, impotencia e insolvencia patrimonial general y definitiva de la concursada, SanCor CUL acaba de pedir su propia quiebra”, indicó un comunicado que lleva la firma del secretario general de Atilra, Héctor Ponce.

“Tanto para los trabajadores como para nuestra entidad que los representa, el dictado de la quiebra no constituye un final sino un comienzo de una nueva etapa donde la marca SanCor, despojada de la estructura que la llevaron al borde de su extinción, debe volver a florecer con el impulso de la nobleza y calidad de los productos que las y los trabajadores de Atilra elaboran”, afirmó Ponce días atrás.

“Fue demasiado tiempo el que siguió operando, pero con un esquema que era totalmente inviable”, consideró un industrial del sector, al considerar que “se podría haber evitado la sangría que se dio en todos estos meses”. A partir de este paso “es probable que aparezcan interesados por algunas plantas”, planteó.

Según datos del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), en 1994 SanCor procesaba 4,6 millones de litros diarios de leche, y encabezaba la industria nacional, durante muchos años a la par de La Serenísima, la empresa de la familia Mastellone que hace menos de un mes se transfirió a un joint venture de Danone y Arcor. En los últimos 20 años SanCor fue perdiendo participación: en 2009, procesaba 3 millones de litros y cayó al segundo puesto, mientras que en 2022 descendió al lugar 12° del ranking, con poco más de 533.000 litros diarios.

En la actualidad, y según fuentes del sector, la cooperativa procesa alrededor de 700.000 litros diarios, entre producción propia y de terceros, en seis plantas ubicadas en Santa Fe (3) y Córdoba (3), muy lejos de los volúmenes históricos que la posicionaron como referente del mercado. Las 6 plantas están trabajando pero con volumen variable cada una. La leche propia la destinan a los productos de mayor rentabilidad en el mercado, mientras a la par tienen varios negocios armados con distintas empresas para elaborar productos específicos, que son algunos à fasón, otros con porcentaje y otros con reconocimiento de costos.

La situación se agravó entre 2023 y 2024 con prolongados conflictos sindicales con Atilra que provocaron el bloqueo de las plantas y atrasos salariales, escenario que terminó de empujar a SanCor al concurso preventivo de acreedores, presentado en febrero de 2025. Otro de los factores que llevó a la reconocida láctea hacia el abismo fue el conflicto comercial con Venezuela, originado a partir de los acuerdos bilaterales firmados desde 2006 entre los gobiernos de Hugo Chávez y Néstor Kirchner, de lo cual queda una deuda estimada en US$ 18 millones.

SanCor participó del Fondo Fiduciario Bilateral entre Argentina y Venezuela, un mecanismo financiero destinado al intercambio de combustible venezolano por productos argentinos. Pero además concretó ventas adicionales de dicho producto a empresas controladas por el Estado venezolano. El problema surgió cuando Venezuela entró en default en 2017 y dejó de cumplir con los pagos. Según fuentes cercanas a la cooperativa, la deuda llegó a superar los US$ 30 millones. La láctea realizó múltiples gestiones ante distintos gobiernos argentinos para intentar recuperar esos fondos y lograr una intervención oficial que destrabara el reclamo, pero ninguno de esos intentos prosperó.

Mauricio Bártoli

Editor jefe de Clarín Rural

Fuente: Clarin

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