Ocurrió antes del inicio del amistoso contra Perú, en Saint Denis.Se trata de una actitud desafiante después de la que la CAF lo despojara del título y decidiera dárselo por ganado a Marruecos.Se viene una polémica larga entre las dos federaciones.
Senegal se paró de manos y paseó ante sus hinchas en París el trofeo de la Copa Africana de Naciones que le quieren sacar
Ocurrió antes del inicio del amistoso contra Perú, en Saint Denis. Se trata de una actitud desafiante después de la que la CAF lo despojara del título y decidiera dárselo por ganado a Marruecos. Se viene una polémica larga entre las dos federaciones.
Una semana después de que la Confederación Africana de Fútbol la despojara de su título de la pasada Copa África en favor de Marruecos, la selección senegalesa de fútbol presentó el trofeo este sábado, en el Estadio de Francia en París, antes de un amistoso contra Perú. Un periodista de la AFP constató como el jugador Kalidou Coulibaly, con el trofeo en los brazos, saltó al césped seguido de todos sus compañeros durante una actuación musical del artista senegalés Youssou Ndour. La selección dio una vuelta al campo, durante la cual el trofeo fue pasando de mano en mano.
La última Copa Africana de Naciones terminó siendo mucho más que fútbol. Lo que comenzó como una final disputada en Marruecos entre Senegal y el anfitrión parecía cerrado en la cancha: El equipo liderado por Sadio Mané se impuso 1-0 en tiempo suplementario y celebró su segundo título consecutivo. Pero la polémica se mudó a los escritorios y transformó aquel festejo en un escándalo histórico.
El problema surgió cuando los jugadores senegaleses abandonaron momentáneamente el campo en protesta por un penal a favor de Marruecos, que finalmente fue atajado por Edouard Mendy después de que Brahim Díaz decidiera picar la pelota en la ejecución. La federación local llevó el caso a la Confederación Africana de Fútbol (CAF), que dos meses después tomó una decisión inédita: anuló el resultado de la final, le quitó el título a Senegal y se lo otorgó a Marruecos por 3-0, argumentando que la salida del campo constituía una infracción grave del reglamento.
La reacción en Senegal no se hizo esperar. El seleccionado, sus dirigentes e incluso el gobierno calificaron la medida de “injusta” y “sin precedentes”. Y no se quedaron de brazos cruzados: presentaron un recurso ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), buscando que se reconozca nuevamente el triunfo conseguido en el césped. Por ahora, el caso sigue abierto y Marruecos figura oficialmente como campeón, mientras Senegal mantiene su título -y lo exhibe ante su gente- a la espera de una resolución que podría extenderse varios meses.
Fuente: Clarin