El entrenador argentino fue ovacionado tras el Mundial 2026, agradeció al plantel y a la gente y habló de un futuro lleno de desafíos.
Gustavo Alfaro fue el centro del emotivo regreso de la selección de Paraguay tras el Mundial 2026, en un arribo multitudinario al Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi, donde fue recibido con aplausos, banderas y una fuerte ovación luego de la campaña que llevó a la Albirroja hasta los octavos de final.
La delegación llegó cerca de las 6:00 de la mañana en un clima festivo, con hinchas apostados durante horas y un operativo especial de la Dinac que habilitó el espigón presidencial. El recibimiento incluyó cánticos, música militar y danzas tradicionales, en un cierre cargado de emoción tras la eliminación ante Francia.
En ese contexto, el presidente Santiago Peña también tomó la palabra y destacó el impacto del equipo, pero el foco principal quedó rápidamente puesto en Alfaro, quien sería el encargado de cerrar el acto con un discurso que marcó el tono de la jornada.
Alfaro abrió su intervención con un fuerte agradecimiento al pueblo paraguayo y al plantel: “Muchas gracias por acompañarnos desde el primer momento. Desde que llegamos a este hermoso país, vimos una energía diferente”, expresó, destacando el vínculo construido desde el inicio del ciclo.
El entrenador argentino encabezó el regreso de la Albirroja luego de alcanzar los octavos de final del Mundial.
Luego, el técnico argentino puso el acento en el esfuerzo colectivo que llevó a Paraguay a competir en el Mundial hasta instancias decisivas: “No tienen idea el esfuerzo que han hecho estos chicos para hacer realidad esto, lo conseguimos entre todos”, afirmó ante una multitud que lo escuchaba en silencio y ovacionaba cada frase.
El entrenador también llamó a sostener lo construido durante el proceso mundialista, en un mensaje dirigido directamente a los hinchas: “Defiendan esto, esta llama que estos chicos encendieron, que volvieron a encender”, dijo, reforzando la idea de continuidad del proyecto.
En el tramo más emotivo de su intervención, Alfaro dejó una reflexión que marcó el tono de su relación con Paraguay: “Cuando este país se pone detrás de un objetivo, se pone detrás de una idea… lo imposible no existe”, afirmó, generando una fuerte reacción en el aeropuerto.
El entrenador también había anticipado su mirada sobre el futuro en la conferencia posterior a la eliminación, donde deslizó la continuidad del proyecto y la necesidad de nuevos desafíos, aunque sin definiciones cerradas sobre su continuidad inmediata.
El capitán Gustavo Gómez también respaldó el proceso y destacó el orgullo del plantel por lo logrado en el Mundial, en una jornada que terminó consolidando la figura de Alfaro como el gran protagonista del regreso paraguayo tras la Copa del Mundo.
Fuente: Ambito